Hola. Mi nombre es Pili, o al menos así es cómo me llaman. Llevo dieciocho largos años encerrada en la vida, y aún no entiendo muy bien qué hago aquí. Algunos dicen que vivir es la oportunidad de poder disfrutar de la vida. Para otros, no es más que esperar a la muerte para así llegar a la otra vida, la que es perfecta y eterna. Otros, ni se cuestionan el concepto de vivir, y simplemente viven.
Para mí, la vida es morir cuando estás muerto. Si el tiempo es infinito, nosotros estamos muertos durante ese infinito, excepto cuando vivimos. La vida mata a la muerte, porque siempre estamos muertos, y de repente, por el mecanismo que sea, nos transformamos en vivos.
¿Es la vida puro azar? Es decir, nosotros, tal y como existimos ahora, somos un conjunto de células que a la vez están hechas de múltiples compuestos. Quiere decir, que antes de que todos esos compuestos se reuniesen para formar el cuerpo que ahora somos, los mismos estaban dispersos por ahí y, por puro azar, se han reunido para adquirir la forma de quien somos hoy. Entonces aquí es cuando me planteo la diferencia entre el existir y el no existir. Yo antes existía, pero estaba dispersa por el universo, puesto que si soy un conjunto de compuestos químicos, antes, éstos existían de forma independiente, y cuando muera será que volveré a dispersarme de nuevo. Entonces, ¿quién soy yo?
¿Y qué es la vida? No veo diferencia entre la forma en la que se comporta un humano y en la que se comporta una célula, ni en la que se comporta una molécula o un átomo. Todos buscan lo mismo: estabilidad y supervivencia. Claro que el concepto de vida es: nacer, crecer, reproducirse y morir, y en conjunto, evolucionar. La materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma, así que el concepto de vida no puede aplicarse a átomos ni moléculas; sin embargo, nosotros somos la transformación de esa materia, y en sí, nosotros somos materia, así que estamos en las mismas.
Mi conclusión es: Somos materia que ni se crea ni se destruye, solo se transforma, y en este instante hemos adquirido forma de vida consciente.
El caso es que esa cosa que diferencia la vida de la muerte y que ningún científico ha descubierto hasta el momento, es realmente misterioso y si pudiese descubrirse exactamente qué es, podríamos ir y venir de la muerte a la vida, de la vida a la muerte; un control de los muertos y de la propia muerte, algo escalofriante.
Bueno, una vez expuesta mi confusión entre vida y muerte, quiero hablar de mí.
Si es cierto que no se conocen barreras entre vida y muerte, puedo llegar a plantearme mi propia existencia. A ver, de algo sí estoy segura: ahora mismo estoy dentro de la vida. Sin embargo, siento que yo no formo parte de todo esto. Hay una parte de mi cerebro que no acaba de conectar con el mundo que lo rodea; de repente, todo lo perteneciente a la vida parece lejano a mí.
Todos critican mi forma de ser: que si soy fría, que si sosa, que si me aislo, que si soy poco expresiva. Soy como un misterio para ellos, y yo a ellos los observo y los analizo como si yo no fuese parte de ellos, pero lo soy.
Algo fue mal cuando comencé a existir. Creo que mi madre hizo el amor con la muerte, y de ahí nací yo: mitad humana, mitad muerta.
Quiera como sea, estoy aquí y cada día observo cómo es la vida y todas sus peripecias, observo cómo es la sociedad, cómo son los humanos y el resto del universo. ¡Me llama tanto la atención...! como si fuese una guiri en mi propio planeta.
Pero nadie me comprende, y quisiera estar al lado de alguien que no me pidiese ser como los demás que me rodean. Sé que soy una de ellos, pero no quiero serlo. Sé que hay muchos más muertos en vida como yo en este universo.
Escribiré todas mis sensaciones respecto a la vida aquí. Vivir es actuar, y yo no soy buena actriz. Veo a los humanos como marionetas en una obra de teatro aburrida, y yo, observando la actuación desde el cielo.
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