martes, 25 de enero de 2022

Bellas damas.

 Mientras escribo esto tengo que mirar una y otra vez para comprobar que no hay nadie en mi habitación escondido en la oscuridad. Intento dormir y lo consigo por poco tiempo pues me atormentan pesadillas breves invasivas que más que pesadillas son voces e imágenes que me avisan del peligro que corre mi vida. Yo soy el peligro del que me avisa. Esas presencias son proyecciones de mi mente, son mis ideas en forma de sombras. Yo soy el peligro y mi cuerpo me avisa. Tengo que cerrarme a las drogas. Son bellas damas asesinas y yo su esclava sumisa. Pero no son ellas el peligro, yo lo soy por ser la que les otorga poder. Yo soy el poder. Ahora ya me siento mejor, aunque no bien. En fin, dureza y seguridad ante el abismo de la mente.