Me gusta el look mafioso.
Me gustan las cosas claras y los cuentos oscuros.
Me gusta la fantasía, pero la realidad es mi sueño.
Me gusta que me miren a la cara y desafíen mi mirada.
No me gustan las cosas fáciles,
me gusta el ajedrez y que las fichas se muevan en S
sobre el tablero.
Me gusta empezarlo lento, con un poco de violencia,
y acabar haciéndolo rápido a toda potencia.
Me gustan las evidencias, y en realidad no.
Me gusta que la gente olvide sus carencias
para soltar su melena atada en corduras.
La realidad es mi sueño, dije;
más bien mi pesadilla, eso le da el toque interesante,
si no, apatía sería mi único lema.
Me gusta el misterio cuando se esconde tras vuestras venas,
trepar sobre las dudas desafiando los vacíos que ocupan mi calavera.
La vida es un entresijo - dijo alguien con prejuicios,
esa persona creía que odiar la vida era una moda,
y esa era yo, y me dí cuenta de que la vida tan solo son olas,
donde muere el tiempo, donde nace el tiempo,
donde nace el tiempo, donde mueren los recuerdos.
¡Miraba con esperanza todo aquello
esperando que llegara algo fascinante y...!
...Y no encontraba más que vacío eterno.
No es culpa mía mirar con ojos inquietos todo lo que toco.
Si no sorprenden tal y como fío
no es terreno mío aquel en el que me despojo
de mí misma
como se despojan los piojos de una calva con enojo.
Me gusta lo oscuro y la vida dura,
yo no ando con locura, ando como ando
y lo que opinen es acorde a este siglo tan extraño.
Lo estético para mí no es lo que es para vosotros,
y siento si mis eructos no suenan como deben,
quizás deberías componer discursos mejores.
Tus modales me sorprenden,
no entiendo tu mundo de represiones,
con lo que flipo yo con mis colocones
de etanol.
Me guste lo que me guste, ya te guste o no te guste,
a mí me pone,
y lo siento pero vuestras inutilidades a mí no.
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