miércoles, 24 de julio de 2013

Somos cáncer para el planeta.

Pienso que la Ciudad debería morir: la Sociedad debería basarse en grupos muy reducidos, donde todo el mundo se conociese a fondo.
En el caso de necesitar un jefe de la manada, ó, por así llamarlo, ''político'', pienso que éste debería conocer personalmente a cada uno de los componentes de la manada, o ''pueblo'', y sumergirse en las profundidades de cada uno de ellos, llegar a conocer las motivaciones y personalidades de cada uno de los integrantes para así tomar decisiones que se acerquen a la plenitud del pueblo. Sé que es difícil que un grupo de humanos se pongan de acuerdo al 100% con algo, pero cuantos menos humanos, menos opiniones, y más profundas y cercanas serían las relaciones. 
Al igual que el ''político'' realiza una introspección en los integrantes, éstos también profundizarían en el ''político'' y les sería más fácil saber si ese individuo les gusta para que sea el jefe de la manada, o si hay alguien que esté en desacuerdo en que esa persona sea la que ponga orden.
A pesar de ello, no creo o no quiero creer en un único organizador (''político''), si no que pienso que todos deben ser ''políticos'' simultáneamente, nadie más que nadie, todos iguales y con la misma autoridad, pero siempre respetando las opiniones y sentimientos de los otros. Claro que esto es algo difícil, pero, si existen los grupos de amigos, ¿por qué no un pueblo de amigos?
Aún así sigue siendo muy difícil, acabaríamos conociendo a otro grupo de amigos, surgirían lazos afectivos, querrían unirse ambos grupos, seguiría pasando esto con otros grupos y otra vez la civilización.
De repente, comparo nuestra sociedad con la sociedad de los animales y, a ellos los veo tan perfectos... me pregunto por qué será. Lo que veo en ellos es una especie de dictadura, no desobedecen a la ley natural y hacen lo que les ordena la naturaleza: las abejas no pueden desobedecer a la abeja reina, y esta ley se cumple generación tras generación: si alguien la desobedeciera, las abejas se dividirían en dos grupos, y si siguen desobedeciendo otras cosas se rompería con el orden, se desbordaría la especie y no cumplirían sus propósitos finales: la especie no tendría ninguna función, estaría por estar, ocupando espacio en el planeta y utilizando los elementos de nuestra naturaleza sin aportar nada al resto de seres: es el caso del humano.
Por tanto, veo la sociedad del humano como un cáncer en el planeta (de momento, solo en el planeta), que ha desobedecido la dictadura de la naturaleza por tener un cerebro que cuestiona su propia naturaleza, saliéndose de ese marco y manejando a la misma en beneficio a tan sólo su propia especie.
Es decepcionante, increíble pero decepcionante, y la verdad no entiendo por qué hemos sido creados, o si simplemente somos un error de la naturaleza y ella no era consciente de lo que estaba creando, o si nisiquiera somos un error. 
Nuestra especie se está desbordando, y muy pocos lo ven. No podemos ejercer el control sobre nosotros mismos, somos demasiado pocos los que queremos hacerlo.
Estaríamos bien si fuéramos pocos, destrozaríamos la naturaleza lo necesario y serviríamos de alimento para el resto de carnívoros y omnívoros. Cogemos y aportamos. Pero ahora no sólo no aportamos si no que cogemos y cogemos y nunca paramos, rompemos con la cadena de la Vida, y todo esto tan sólo para conseguir dinero, otra necesidad inútil, la mayor inútil de todas. 
Y aplicándolo a la vida que respira aquí a mi lado, ¿qué hago? ¿qué pienso?
A vivir Muerta en Vida, que así no formo parte de todo este embrollo pero a la vez estoy inmiscuída más de lo que quisiera. 
Empieza a luchar por tí y estarás a pasos más cerca de la libertad.

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