sábado, 20 de octubre de 2012
Por favor, ámame.
Mis nervios me están electrocutando por dentro. Mi cerebro a punto de sufrir un corto circuito. ¿Por qué escribo esto aquí? Una manera de pedir ayuda. Hoy en día, si no te comunicas por redes sociales, raro es que se comuniquen contigo.
No sé si mi cerebro pueda sufrir un shock en cualquier momento. No sé si exagero; ayer comí una torta, dos bizcochitos, un vaso de puré y un actimel en todo el día, y vomité mientras lloraba anoche. Pude conciliar el sueño (he dormido 15 horas aprox.), pero me he despertado repentinamente un par de veces en la noche, soñé que era feliz... qué irónico.-
Hoy llevo comido un colacao y un bocadillo, y no quiero comer nada más en todo el día. Cuando esta mañana me desperté me entró ansiedad mientras lloraba, y ahora que se ha ido mi madre me acaba de entrar otra aún más fuerte: respiración acelerada, cosquilleos nerviosos en los brazos y en el labio, temblores, inquietud, nerviosismo, desesperación, mordeduras en mi propia piel como queriendo arrancármela.
He sentido que mi energía vital se iba, que me podía desplomar en cualquier momento, como una bajada de tensión o algo así. No sé si es psicológico pero lo cierto es que me encuentro cansada, con faltas de energía. Quiero comer, pero no me entra nada. Adiós energía, adiós vida.
Esto me crea miedo, no quiero que el dolor me controle de esta forma. No quiero que haya dolor, por ahora no es seguro que no me ames y ya estoy así. Si me lo afirmas con tu propia boca... no sé qué va a ser de mí. No quiero despreciar la vida, pero así no quiero vivir. Sin tí no...
Por favor, ámame.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario