Tras la puerta se esconden las sombras,
ellas miran inmóviles con mirada petrificada,
muy quietas, están quietas pero amenazan,
la habitación está oscura no hay nadie en la casa,
están por el pasillo, siempre quietas,
yo soy la que me muevo, ellas solo me miran
y no sé qué les pasa,
me amenazan con su mirada, pero ¿qué quieren de mí?
El silencio ahora me ensordece,
no quiero empezar a escuchar voces,
¿y si empiezan a hablarme? No quiero escucharles.
Mejor me quedo quieta en la cama, petrificada,
me quedo en silencio, mirando a la nada,
me quedo temblando bajo las sábanas
hasta que comprendo...
que me he convertido en sombra.
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