Múltiples posibles combinaciones de óvulos y espermatozoides. De todos los óvulos y espermatozoides que hay ahora. De los que han habido y habrán en todas las personas que existen ahora. De los que hubieron existido.
El espermatozoide que te dio la vida se combinó con uno de los óvulos que tu madre ha fabricado a lo largo de su vida, y no otro. Ese espermatozoide, podría haber fecundado a cualquier otra mujer, un óvulo de los muchos que habría fabricado esa mujer a lo largo de su vida. ¿Cuántas personas han podido existir y no han existido?
Y tú sí, tú tienes ese privilegio.
No existimos antes de la fecundación, no existimos después de la muerte.
Se puede decir que no existimos en toda la línea del tiempo excepto cuando vivimos. Se puede decir que siempre hemos estado muertos (aunque sería incorrecto decirlo pues sólo se muere una vez has vivido) y lo estaremos después de vivir.
¿Cuántas personas no existen? De todas las posibles combinaciones, la tuya se ha llevado a cabo. De todas las personas que no han existido, tú empezastes a existir.
Vivir es el privilegio de poder observar el Universo. Y a tí, el universo te ha concedido una de las poquísimas plazas disponibles para poder observar todo lo que hay formado desde el supuesto Big Bang. Eres alguien privilegiado, todos los seres vivos que ahora no existen se están perdiendo esta inmensidad.
Pero mientras tanto, tú estás ahí tirado en el sofá, pensando qué ropa ponerte esta noche para que no se rían de tí por ser poco sexy. Piensas en lo malo de la vida y te pasas el día consumiendo sustancias deprimentes. Así malgastas tus días, tu vida, tu ciencia. Mientras, tienes un bonito universo que observar ahí fuera y sólo te limitas a mirar a la pantalla del ordenador.
¿Qué pasa? ¿Aún sigues leyendo? Mal haces. ¡Disfruta tu vida, privilegiado, ya habrá tiempo para no existir!
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